Jugando un poco con el título (a alguno le recordará a la película, “Hey dude, ¿dónde dejé mi auto?), desarrollamos esta nota en la que se aprecia, mediante el siguiente video, un televisor capaz de guardarse debajo de la cama.

Es verdaderamente increíble. El televisor literalmente sale de debajo de la cama, se posiciona en un lugar correcto, para que pueda ser visto, y una vez terminado el programa que uno quería ver, se lo vuelve a poner bajo la cama. Lástima que el proceso es algo lento, pero más allá de eso, a quién no le gustaría tenerlo?